NUESTRA HISTORIA:


El progreso de las comunicaciones permitió luego el desarrollo de las ventas telefónicas, que si bien aceleraron el proceso, le quitaron la gran tradición de cerrar los negocios cara a cara y con un apretón de manos.

La evolución de la empresa Picasso llevó a incorporar las semillas de pastura a su cartera de productos. En un primer momento representadas por las semillas de alfalfa que era el cultivo más importante como pradera a nivel nacional. Junto con la incorporación del Ing. Raúl Picasso, continuó el crecimiento de la firma y aumentó el número de especies forrajeras comercializadas.

En 1961 la empresa se trasladó a su actual ubicación en el barrio de Barracas, y se instaló una importante dotación de máquinas para limpieza y acondicionamiento de semillas de gramíneas y leguminosas. Más tarde se incorporaron las semillas para césped, que tuvieron un gran desarrollo a fines de los '80 y durante los '90. Picasso pasó a ser la principal empresa del mercado por la cantidad de especies y variedades ofrecidas y por volumen total comercializado.

En el largo camino recorrido desde aquel inicio, que hoy parece tan lejano, la empresa supero crisis y creció en los momentos favorables, manteniendo siempre el espíritu de su fundador con rectitud, honestidad y un apretón de manos como en el comienzo.