Resiembra otoñal 2007 un año para recordar


Habrán escuchado alguna vez la frase “No hay dos resiembras iguales, dos años seguidos” .puede sonar a frase hecha o nada más cerca de la realidad que la última resiembra, Las condiciones ambientales que se fueron sucediendo a lo largo del otoño, fueron la causa principal de una resiembra que podemos calificar como pobre. Hay técnicos y agrónomos que tienen por costumbre realizar resiembras tempranas, que son las que se realizan antes de fin Marzo, las cuales por lo general tienen una gran competencia inicial con el césped preexistente, Bermuda , Tifway 419 y/o Kikuyo. La gran mayoría acostumbra a realizar las resiembras durante todo el mes de Abril cuando comienza a bajar la temperatura y por último están los que tienen la necesidad u obligación por alguna razón especial de hacerlas en el mes de Mayo y Junio. Todas las alternativas tienen su pro y su contra, porque la fecha de resiembra, esta determinada por las condiciones ambientales, que en definitiva, es lo que único que no se puede manejar. Este año tuvimos dos factores climáticos tan drásticos como inusuales, el exceso de lluvia en marzo/abril y el frío extremo de mayo.

Lluvias Excesivas:

Entre los meses de Marzo y Abril de este año, por ejemplo, tuvimos un registro de 480 mm de precipitaciones tomados en San Isidro, 454 mm en Baradero, con todos los efectos negativos que tiene el exceso de humedad como ser lavado de semillas, arraigado de las mismas y problemas fúngicos a nivel raíz difíciles de identificar rápidamente como para comenzar el control. Este ataque de hongos pude suceder durante los días de lluvias donde no se puede observar el síntoma, ni tampoco entrar a aplicar fungicidas a campo por el estado del suelo. Posteriormente a esto, a pesar de que las semillas de Rye Grass, tanto anual como perennes, tienen la capacidad de germinar sin luz, si la necesitan una vez que la semilla se ha independizado de sus reservas y la nueva planta deba crear su propia fuente de alimentación por intermedio de la fotosíntesis. Es claro que la sucesión de días nublados producen que los Rye Grasses muy bien germinados en su momento, se retrasen en su implantación, y hasta pueda verse reducido el stand de plantas por falta de fotosíntesis y captación de nutrientes del suelo. No olvidemos que a través de las hojas la planta absorbe dióxido de carbono (CO2) y libera oxigeno (O2), que son esenciales para la fotosíntesis y la respiración, por lo que sin un desarrollo adecuado de las mismas, se compromete seriamente la vida de la planta. Esta es una de las razones por la cual en años de otoños muy llovedores se puede escuchar que las resiembras no están muy buenas o que están retrasadas. Este efecto de exceso de lluvia sumado al uso del terreno de juego o jardín, tiene una influencia decisiva en la compactación. Los terrenos con exceso de agua y con la actividad deportiva, pierden su estructura, y cuando el agua desaparece por evaporación principalmente, aparecen duros y con poco drenaje. Cuando la capa de enraizamiento esta saturada de agua o incluso el terreno de juego esta encharcado, aparece el barro y el pisoteo en esta situación provoca la destrucción de la estructura del suelo y la desaparición del oxígeno, produciendo que las plantas para defenderse comiencen a enraizar superficialmente.

Al mismo tiempo se produce una disminución en el stand de plantas de Rye Grass por “arranque” y en ciertos deportes donde la tracción de los botines de los jugadores es más exigente, es más notoria la desaparición de las mismas. Si no se procede a la reposición de semillas para recuperar el stand de plantas, se corre el riesgo de quedar con el suelo desnudo en periodo muy corto de tiempo. Es por ese motivo, que en estos días se puede observar, que las canchas donde los equipos han jugado de local con condiciones climáticas adversas se encuentran en peor estado con respecto a canchas sembradas al mismo tiempo y que ese mismo fin de semana tuvieron su partido como visitantes, dejando la cancha liberada durante el período de malas condiciones climáticas para la actividad deportiva. En los jardines particulares se ven distintos tipos de retrasos en los diferentes ciclos del cultivo del césped. Hubo semillas muy bien germinadas que no se encontraban macolladas después de casi 60 días de sembrada en el peor de los casos.

Estas plantas muestran una textura muy fina, debilitada y con falta de color. El exceso de agua por lluvias puede mover mucha semilla hacia bocas de desagües y mínimas depresiones que tenga el terreno y retrasa la implantación. Hay una pérdida muy importante de nutrientes por lavado, principalmente del Nitrógeno que es el elemento de mayor importancia para la nutrición del césped. La cantidad de Nitrógeno perdido por lavado o lixiviación dependerá directamente de la cantidad de agua de lluvia caída como así también de grandes láminas de riego aplicadas y más aún en suelos de estructura arenosa. Los jardines que han sido fertilizados inmediatamente posteriores a las grandes lluvias, llegaron con una mejor implantación y tamaño de planta a los primeros fríos en el mes de Mayo.

FRIO EXTREMO (El otoño más frío de los últimos 55 años)

Hace algunos años que la gente comenta que “ya no hace frío en la Argentina”, “que los inviernos son mas cortos”, etc., etc. (Noche del Domingo 27 al Lunes 28 de mayo de 2007). Hoy se dió un fenómeno muy particular y que pocas veces sucede en Bs. As. La mayoría de nuestras heladas por "radiación", es decir, la tierra pierde de noche los rayos UV que carga durante el día y eso es una importante pérdida de calor que hace que la temperatura baje al punto de congelamiento. Este tipo de heladas se da en condiciones de cielo totalmente despejado y de calma total, dado que una simple capa de nubes ó de viento sirve para que el rayo UV rebote y vuelva a la tierra. La helada de hoy fue de "advección" cuya característica es la entrada de masas de viento con temperaturas inferiores al punto de congelamiento. Eran observables los cristales de los automóviles helados del lado sur y las diferencias de lecturas termométricas entre termómetros colocados al reparo ó a la acción directa del viento. Cómo la presencia sostenida de viento evapora en gran parte el "rocío" la helada es menos espectacular, pero en el caso de hoy, calculo la más fría del año dado que la temperatura a nivel del suelo debe haber rondado los -3º C (Observación Ing. Agr., Sr. Gastón Clement). Los técnicos y los particulares que han sembrado semillas de Rye Grass o algunas otras especies para resiembra como Poas Trivialis o Pratensis, Festucas y Agrostis se han encontrado con realidades muy distintas a las experiencias vividas en los últimos años. Las bajas temperaturas y heladas continuas que se vinieron sucediendo en el mes de Mayo, estaban fuera de todo pronóstico en los últimos años. Estas bajas temperaturas han provocado un retraso en las resiembras de Rye Grass, en la germinación y en la implantación. Esta foto sintetiza los efectos de los intensos fríos sumados al excesivo uso de un campo deportivo. Estas dos plantas fueron sembradas al mismo tiempo y se puede observar la diferencia de tamaño. Esto mismo se repite en las casas donde la semilla más protegida, debajo o lindera a los cercos perimetrales se encuentran en diferente estado de desarrollo. Pudimos observar que plantas germinadas de 20 días mostraban signos de debilitamiento, clorosis y en muchos de los casos la segunda hoja doblada o retorcida sin rotura de tejido. Estos síntomas comienzan a desaparecer cuando sube la temperatura de suelo, con la altura de corte y una correcta fertilización. Hay que recordar que uno de los efectos del frío que se reduce la actividad microbiana y por ende la mineralización.

Gramíneas de OIP (Rye Grass):

32,5°C Detiene crecimiento foliar.

25°C Detiene crecimiento de raíz.

21°C Temperatura máxima para crecimiento de raices.

21°C Temperatura de siembra de verano tardío.

16-25°C Temperatura óptima de crecimiento foliar.

10-19°C Temperatura óptima de crecimiento radicular.

5°C Se detiene el crecimiento foliar.

1°C Se detiene crecimiento radicular.

La fecha óptima de siembra de los Rye Grasses es justo antes del período más prolongado de óptima temperatura y humedad. El rango de temperatura óptima de germinación de los Rye grasses es de los 15,6ºC hasta los 29,4ºC. Tanto por abajo como por arriba de esta temperatura se limita el crecimiento de esta especie y en algunos casos puede haber muerte de las plantas recién germinadas con temperaturas extremadamente bajas. Por lo general cuando se retrasa o existe algún problema con la germinación de la semilla, lo primero que se tiende a pensar o mencionar es que “LA SEMILLA TIENE PROBLEMAS”. Siempre es la primera culpable, cuando todos sabemos o antes o después de realizar los análisis pertinentes, que en un 99,9% de las veces, el problema no es de la semilla. Existen innumerables variables que liberan a la semilla de esta carga tan pesada de ser siempre la culpable de todo. Fundamentalmente, en años atípicos como el presente, que luego de las grandes lluvias y las bajas temperaturas, hemos terminado el día de la independencia sacándonos fotos junto a los muñecos de nieve. Sin ningún lugar a dudas, un año para recordar.

Martín Mendez

p/José R Picasso S.A.