Césped Bermuda (Cynodon dactylon):


Es una especie perenne muy utilizada en nuestro país por su crecimiento rastrero muy vigoroso, su textura media a fina y su alta resistencia al pisoteo y sequías. Tiene un período de implantación y emergencia largo por lo que es conveniente sembrarla en mezclas con alguna especie de rápida cobertura como el ryegrass. En la actualidad se están desarrollando variedades de Bermuda con resistencia al frío. Este factor resulta de gran importancia porque en zonas sin heladas puede mantenerse verde todo el año y en zonas más frías reducir el período de reposo vegetativo hasta en un mes. Una variedad que se destaca por esta característica es la Bermuda Pyramid .

Existen también variedades híbridas de textura muy fina utilizadas principalmente para greens de golf. Por ser una especie de climas cálidos, durante el invierno entra en reposo hasta la próxima primavera, cobrando sus hojas un color amarillo. Para evitar que el césped se desluzca por este efecto debe ser resembrada al comienzo del otoño.

El alto ritmo de crecimiento durante el verano obliga a cortes frecuentes. Es muy importante un programa de fertilización mensual para mantener el césped con buena apariencia durante el verano. Es una especie con estolones (tallos rastreros) y rizomas (tallos subterráneos), lo cual la hace muy fácil para ser propagada vegetativamente (sin semilla). El sistema radicular es abundante y fibroso y genera rizomas profundos, lo que le permite absorber agua de capas más profundas y también volver a brotar en la primavera a partir de esas raíces que contienen sustancias de reserva. Es la especie más tolerante al déficit hídrico (falta de agua) gracias a sus raíces que pueden llegar hasta el metro y medio de profundidad. El potencial de recuperación es alto así como su tolerancia al pisoteo. Estas características hacen que casi un 95% de los campos deportivos utilicen Bermuda como base de césped con resiembra de ryegrass en el otoño.

Es una especie de muy buen color en primavera y verano, pero en otoño, con temperaturas del suelo inferiores a los 10-12 grados comienza a perder color y entra en estado de dormición, manteniéndose latente durante todo el invierno. Como su adaptación a la sombra es baja, esas áreas se pueden cubrir bien con otras especies como la Dichondra. Necesita de 6 a 8 horas de luz solar directa por día para mantener una buena tasa de crecimiento. Se adapta a distintos tipos de suelo pero funciona mejor en suelos de drenaje moderado, fértiles y de textura fina, con rangos de pH de entre 5,5 y 7 neutros a moderadamente ácidos. Tiene buena tolerancia a la sal, a diferencia de los otros céspedes de crecimiento estival. Requerimientos de Nitrógeno de 0,5 a 1,5 kg/100 m2 por mes de crecimiento.

Densidad de siembra:1,5 kgs. por cada 100 m2

Recomendaciones:

En siembra: Que la semilla quede cubierta aunque sea mínimamente.

En implantación: Que no le falte humedad en los días de germinación y planta joven. Control de malezas: no utilizar herbicidas hasta por lo menos 30 días después de germinado y, de hacerlo, usarlos a la mitad de la dosis.

Cortes :Si no cuenta con una cortadora de césped de tipo helicoidal, cortar con cuchilla muy bien afilada y, en épocas de activo crecimiento, hacer tres cortes semanales. Cuanto más se corte, mejor se pone. La altura de corte debe ser entre 2 y 5 cm.