Preguntas Frecuentes sobre jardines ...


Para decidir la variedad de césped hay que tener en cuenta diferentes factores. Uno de ellos es la exposición al sol. En lugares soleados se puede emplear cualquier variedad, se suele utilizar en estos casos semilla de Bermuda o Kikuyo ya que son excelentes céspedes de alta resistencia y agresividad. En lugares donde hay media sombra la variedad que se está recomendando es la Mezcla Media sombra o el Blend de Festuca Turf Type EXCEL II ya que es una cesped adaptado a estos lugares y con buena tolerancia al pisoteo. Para más información por éste y por otros factores ver Descripción de las especies.

Depende de la mezcla o especie a sembrar. Si se trata de especies puras de ciclo otoño-invierno-primavera el momento ideal es el otoño, a mediados de esa estación. Las especies de aptitud estival deben sembrarse avanzada la primavera, cuando exista adecuada temperatura en el suelo. Tratándose de mezclas las siembras se hacen en las mismas épocas, pero teniendo en cuenta que deben darse condiciones de buena germinación a semillas de distinta aptitud, conviene realizar las siembras a mediado de las estaciones nombradas, cuando las temperaturas son medias y no extremas.

La profundidad y la uniformidad de siembra adquieren importancia fundamental para un buen jardín. Una excesiva profundidad provocará la muerte de la semillas por agotamiento de las reservas. Una pobre uniformidad nos dejará sectores descubiertos. Recomendamos el uso de nuestras esparcidoras que facilitan las tareas de siembra y fertilización. Las manuales para pequeñas superficies y de precisión o voleo para parques y campos deportivos. Es conveniente mezclar la semilla con un material inerte (aserrín, arena seca) en proporción de una parte de semilla por dos del material para facilitar la siembra. Siempre se debe sembrar en dos pasadas cruzadas para evitar la desuniformidad. Luego debe cubrirse la semilla de modo que la misma quede enterrada a un centímetro. La cobertura se puede hacer por dos métodos: a) Taparla con una capa formada por una parte de tierra negra o resaca tamizada y otra de arena. b) Rastrillar suavemente el suelo para incorporar la semilla al mismo. Para completar el trabajo conviene pasar un rolo liviano, o bien apretar el suelo con una tabla ancha, de modo de establecer un buen contacto suelo-semilla. Terminada la siembra se debe regar suavemente.

Se recomienda esperar de 7 a 10 días antes de tener un tránsito fluido sobre el cesped colocado. Una vez transcurridos estos días se puede pisar tranquilamente.

Después de la implantación de un cesped en el jardín, el primer corte se debe realizar cuando llegue a una altura de 10 cms. Los elementos a utilizar deben estar perfectamente afilados para evitar el arrancado de la planta. En ese momento el corte debe hacerse sobre 1/3 de la altura total del cesped. Ello facilitará el despertar de las yemas de la corona. Luego en sucesivos cortes se irá bajando la altura hasta llegar a una altura final de 3-4 cms. Esto es en forma general porque cada especie tiene su altura óptima de corte. Nunca debe ser el corte tan bajo que afecte a las yemas de la corona. Además provoca el agotamiento de la planta por reducción fotosintética. En verano o en climas muy calurosos se puede elevar la altura del corte. Se defiende así a la planta ante la posible falta de humedad proyectando sombra sobre el suelo y dando fresco a la corona y al suelo. La frecuencia entre los cortes la dará el nivel de crecimiento; no depende de días fijos. Debe quitarse en cada corte un tercio de la parte foliar. La postergación del corte por causa de lluvia provocará un crecimiento desmedido. Al producirse el corte la planta sufre un shock y desmejoramiento del que se repondrá rápidamente si le prodigan cuidados esmerados y tiene buena fertilización. Al efectuar el corte conviene hacerlo cada vez en forma cruzada. Se evitará la postración en un sentido determinado. También es recomendable no pasar la máquina repetidamente sobre un mismo lugar para evitar la compactación del suelo.

El objetivo es humedecer el suelo en la zona radicular, pero no saturarlo, lo que afectaría la respiración de las raíces al ocupar el agua los espacios que naturalmente dispone el aire. El exceso de riego destruye la estructura del suelo, lo compacta, lo lava y frecuentemente es causal de múltiples enfermedades que se desarrollan con la humedad. El agua da turgencia y elasticidad a la planta, provocando una rápida recuperación ante cualquier agente mecánico, por ejemplo el pisoteo. La cantidad de agua de riego está determinada por la especie, las condiciones climáticas, el nivel de crecimiento, las condiciones del suelo, la frecuencia y altura de corte. Cuándo regar ? Cuando se pisa un cesped falto de humedad se marcarán las pisadas dejando huellas. Si en cambio estas desaparecen rápidamente significa que el suelo tiene la humedad adecuada, manteniendo así a la planta turgente y elástica, lo que hace a su recuperación inmediata sin dejar marcas. Otros factores que determinan el momento para el riego son el color que adquiere el cesped o la persistencia de agentes externos como altas temperaturas y fuertes vientos desecantes.

Fertilización: El cesped está sometido en forma permanente al stress que le provoca el corte. El continuo rebrote produce agotamiento de los nutrientes. El más requerido, es el nitrógeno constituyendo entre un 3 % y un 5% del peso de la planta. Bajo contenido de nitrógeno produce clorosis, poca masa vegetal, baja densidad y grandes probabilidades de contraer enfermedades. El fósforo es necesario como estimulante del crecimiento radicular durante la germinación. El potasio provee turgencia a la planta y contribuye a la sanidad haciendo a la planta resistente a enfermedades. Mantiene el color de la hoja. Es conveniente su uso en otoño. La fertilización es un práctica aconsejada para mantener el cesped lozano, vigoroso, con un verde intenso y brillante. Utilice los fertilizantes PICASSO en la forma y medida recomendada para tener el mejor jardín.