Hacer crecer el césped en la sombra

Cuando se tiene la necesidad o la intención de hacer crecer semilla de césped en lugares de sombra o media sombra, es necesario comprender tanto los efectos negativos de la falta de luz solar como también las prácticas culturales que permiten minimizar estas dificultades.

Reducción de la luz solar:

Como ya se sabe, edificios y otras estructuras pueden hacerle sombra a las superficies de césped pero por lo general, los árboles son los que generan los mayores problemas de este tipo. El impacto más obvio es la reducción de luz solar disponible. El césped, como la mayoría de las plantas, convierte por intermedio de la fotosíntesis, la energía lumínica en carbohidratos, fuente de energía para el crecimiento y el desarrollo de las plantas. Debido a esto, si el césped no recibe suficiente luz solar como para producir “alimento” (carbohidratos), se verá reducido su vigor y crecimiento. No todos los largos de onda son igualmente efectivos en el proceso de fotosíntesis. Todas las plantas con tejidos verdes absorben y utilizan para la producción de carbohidratos en primer término los largos de onda naranja, rojo y azules y por el contrario reflectan los verdes y amarillos que no son tan efectivos para el proceso. Por lo general la mayoría de la luz que llega finalmente al césped en lugares sombríos, ya se ha filtrado por la copa de los árboles y es baja en la cantidad de largos de onda valiosos para la fotosíntesis y la producción de carbohidratos.

Competencia de raíces:

La presencia de los árboles no solo afectan a las superficies cubiertas por césped sino que también producen raíces superficiales que compiten con el césped por la captación de nutrientes y agua. En algún momento en el ciclo de crecimiento, esta competencia inhibe el crecimiento del césped y se hace muy difícil mantener la planta en un estado de alta calidad. El aprovechamiento del agua de lluvia debajo de las copas de los árboles es muy limitada, hasta llegar a producir en algunos casos situaciones de stress hídrico para algunas especies. Esta es una situación muy común cuando se comienzan a enumerar los problemas que se producen en lugares de sombra. En algunos casos se puede producir un aumento de la humedad relativa y una disminución de la circulación de aire, condiciones favorables para el desarrollo de algunos tipos de hongos como el Powdery Mildew ( Erysiphe graminis), musgos y algas. Este tipo de hongo se puede encontrar, por lo general, en primavera y otoño, en regiones de Europa, Estados Unidos y norte de Japón, cuando se dan las condiciones climáticas antes mencionadas y temperaturas que ronean los 15ºC y 22º C. Las especies más susceptibles son Poa Pratensis, Festucas Finas, Agrostis y Ryegrass.

MUSGO:

Céspedes de baja altura de corte y con algo de thatch, compuesto principalmente por especies de crecimiento no tan agresivo, son más susceptibles a la aparición de musgo. Estas plantas crecen en sitios relativamente descuidados, de baja fertilidad, con una muy pobre aireación de suelo y poco drenaje. Suelos excesivamente ácidos y sombríos, mal regados y compactados o una combinación de todas estas características favorece el desarrollo de estos musgos. El mejor control es mantener un vigoroso crecimiento de la especie implantada en ese sector del terreno, dejando a una mayor altura de corte, controlando el porcentaje de thatch que no supere 1,3 cms de espesor, ajustando el pH entre 6 y 7 y adaptando alguna otra especie o variedad más vigorosa. El musgo puede ser removido con un rastrillado enérgico y, en cuanto se lo comienza a visualizar, se pueden hacer aplicaciones de Sulfato de Amonio Ferroso, Sulfato de hierro o Sulfato de Amonio.

ALGAS:

Las algas son un grupo de pequeñas y filamentosas plantas verdes que producen su propio alimento. Se da generalmente en condiciones de suelos muy húmedos, formando una capa fina, resbaladiza, verde hacia amarronada, que crece sobre suelos desnudos o con césped con muy poca cobertura. Alta fertilidad y especies no muy agresivas en su crecimiento favorecen el desarrollo de las algas. Por lo general, se las encuentra en suelos bajos, sombríos, de alto tránsito debido a la compactación del suelo. Estas algas con el tiempo se secan formando unas costras de unos 4 mm que terminan por quebrarse y se levantan a modo de cortezas de árboles. Para prevenir la aparición de algas hay que proveer de un buen drenaje superficial y subsuperficial cuando se establecen nuevas coberturas de césped. Evitar los riegos frecuentes durante la tarde o noche y evitar anegar el terreno. En el mercado existen alguicidas y fungicidas que colaboran para prevenir la aparición de algas. Hay que corregir el pH si fuera necesario. Aplicaciones de Hipoclorito de Sodio o Lavandina al 0,01%, 60 grs. de Sulfato de Cobre cada 100 m2 o el uso e fungicidas como el Clorotalonil o el Mancoceb, en conjunto con las tareas antes mencionadas, son herramientas fundamentales para el control de esta enfermedad.

MANEJO DE LOS ARBOLES

Un inteligente manejo de raleo y poda de árboles es esencial para minimizar el esfuerzo de hacer crecer césped en lugares sombríos. La menor tasa de crecimiento del césped en estos sectores, ocurre muy gradualmente a lo largo de los años según la intensidad de la sombra. A medida que las copas de los árboles crecen aumentan su superficie y la densidad de la sombra aportada. A su vez también aumenta en la misma proporción el volumen de raíces en el suelo, compitiéndole a las raíces del césped por el agua y los nutrientes. Esta competencia genera una compactación de suelo por la extracción de nutrientes elementales y agua y provoca una pérdida de estructura por la falta de cobertura cespitosa. Hay que considerar la eliminación de los árboles que nada le aportan al paisajismo del jardín. La poda de las ramas de los árboles que están por debajo de los dos metros y medio de altura, permiten la entrada de los rayos de sol de la mañana y de la tarde que llegan hasta el césped, como así también la poda de ramas de la copa superior permite que puedan filtrar los rayos y fotosintetizar en un mayor porcentaje. Consultar con un especialista en arboricultura si necesitan eliminar ejemplares de un gran porte y cantidad de años.

ESPECIES TOLERANTES A LA MEDIA SOMBRA

Cuando se necesita establecer una cobertura de césped bajo condiciones de media sombra se deberán elegir especies y cultivares. Dentro de las especies que se obtienen a través de semillas, la más tolerante es la Festuca Rubra y en segunda medida la Festuca Arundinancea o bien combinadas entre si. En nuestro país la Festuca Rubra es sensible a las altas temperaturas del verano, por lo cual la Arundinacea y principalmente la Festuca arundinacea Turf Type Excel II, es la más elegida para solucionar problemas de media sombra en lugares secos. También las Poas Pratensis y Trivialis son especies que se pueden obtener en lugares donde la sombra es protagonista. La Poa Trivialis es medianamente tolerante a la sombra y está limitada a las zonas húmedas y fértiles, no en lugares de altas temperaturas, sequía y exceso de tráfico. Una mezcla de especies muy utilizada es la conocida Media Sombra (Densidad de siembra 4 – 5 kgs. /100 m2), compuesta por Festucas Rubra y Arundinacea, Poas pratensis y Ryegrass anual y perenne. Estas últimas, son levemente tolerantes a la sombra. Excel II Festuca Turf Type es la especie más utilizada para solucionar problemas en la media sombra y así también para siembras a pleno sol en campos deportivos de alta exigencia. Las mejores canchas de fútbol del país ya han comprobado el uso de este Blend en sus coberturas cespitosas. La densidad de siembra de Excel II en condiciónes de media sombra es de 5-6 kgs cada 100 m2.

Estas nuevas variedades de Festucas Turf Type han sido mejoradas a lo largo de los últimos años. Se obtuvo una planta de Festuca de hoja fina que forma una densa cobertura, más resistente a enfermedades y daños de insectos de suelo y muy tolerante a las altas temperaturas en la mayoría de las regiones de nuestro país. La mejor época de siembra está relacionada en el otoño y en las primaveras tempranas. Hay que lograr un muy buen desarrollo radicular en suelo muy bien estructurado, antes que lleguen los grandes calores del verano. La altura de corte recomendada para los meses de altas temperaturas es de 6 a 7 cm. En cuanto a panes de césped, antiguamente, las dos especies mas utilizadas eran el Gramillón (Stenotaprhum Secundatum) tanto cultivado como natural y, actualmente,  la Grama Bahiana (Axonopus compressus) que se ha impuesto como el césped para la sombra en nuestra latitud.

MANEJO CULTURAL

Hay que regular el tamaño de hoja a lo largo de las distintas estaciones del año para dejarle la mayor superficie fotosintética. Esto se logra manteniendo la altura de corte lo más alto posible para las zonas de media sombra, entre 5 y 8 cms de altura. El retiro de hojas caídas de los árboles y el retiro de los restos de corte de césped mejoran la llegada de la luz para una mayor actividad fotosintética. La fertilización nitrogenada, en algunos casos deberá ser reducida a la mitad de dosis que la utilizada en fertilizaciones de céspedes en pleno sol. Esto evitará un crecimiento excesivo de la hoja que perjudica la reserva de carbohidratos de la planta. El riego debe ser lo menos frecuente posible, hasta una a dos veces por semana, para minimizar los futuros problemas de hongos. Lo más recomendable sería regar en forma bien profunda para lograr una infiltración de 15 cms, favoreciendo un profundo desarrollo radicular.

Martín Mendez

p/José R. Picasso S.A.